Cómo diseñar el jardín perfecto para este verano

Te traemos una lista de añadidos imprescindibles para sacarle el máximo partido a tu jardín este verano.

Cómo diseñar el jardín perfecto para este verano

No cabe duda de que la primavera y el verano son las mejores etapas del año para disfrutar del exterior. Las mañanas y tardes al sol, o las largas noches de calor llaman a disfrutar de la naturaleza, solos o en compañía. Por ello, el principio de la primavera es el momento perfecto para preparar los patios, terrazas y jardines de nuestras viviendas, y así explotarlos al máximo durante los meses de verano.

Así que, a parte de los esfuerzos habituales de mantenimiento del jardín (como la limpieza, poda, riego o, en general, el cuidado de plantas y mobiliario de jardín), el nuevo clima y ocasiones sociales del periodo estival, dan pie a incluir ciertos añadidos especiales que le darán una mayor funcionalidad a estos espacios exteriores.

Dicho esto, en las siguientes líneas traemos algunas ideas que te ayudarán a sacar el máximo partido a tu jardín este verano.

Pérgolas, porches o toldos

Algo imprescindible para poder disfrutar del verano en cualquier jardín es contar con un espacio bien protegido de la incidencia solar. Así, ya sea para crear una pequeña zona de descanso, un espacio de comedor o incluso una sección de juegos, es importante crear un refugio a la sombra, que permitirá aprovechar el jardín durante las horas más calurosas del día. Y, si bien árboles y sombrillas pueden aportar sombra en una zona durante un tiempo, la mejor solución para crear un espacio propiamente guarecido (incluso de la lluvia, en esas inesperadas tormentas de verano), es apostar por soluciones más permanentes y robustas, como porches o pérgolas.

Estos añadidos arquitectónicos suponen, sin duda, un desembolso económico e inversión de tiempo importantes, sin embargo pueden tener un gran impacto en cómo se utilizan estos espacios exteriores. Además, estas secciones cubiertas en jardines o patios, permiten desdibujar los límites entre el interior y el exterior de la casa, dando fluidez y dinamismo a los espacios comunes de una vivienda.

Por otro lado, porches y pérgolas dispuestas contra el muro exterior de una casa, pueden aportar un espacio funcional durante el resto del año, e incluso ayudar a proteger tal fachada frente a las inclemencias del tiempo durante el invierno.

Comedor de jardín

Una de las mejores maneras de aprovechar esas zonas cubiertas es, sin duda, con un gran espacio de comedor. Y es que al elegir la ubicación de una mesa de comedor es esencial optar por un lugar protegido del sol y, a la vez, guarecido del viento (así como cercano al interior de la casa, para facilitar el servicio de la mesa).

Pero, independientemente de que se elija una zona bien resguardada, o incluso cubierta, es igualmente recomendable apostar por mobiliario de materiales preparados para el exterior, como maderas tratadas o ratán, que resistan tanto las altas temperaturas como la humedad o la lluvia.

En cualquier caso, una mesa de comedor de jardín es un añadido indispensable a la hora de diseñar espacios exteriores funcionales que inviten a la socialización. Y es que la celebración de comidas y cenas en el jardín es una magnífica forma de entretenimiento durante todo el periodo estival.

Una cocina exterior

En línea con esa zona de comedor, el añadido de un espacio de cocina en el jardín puede ser enormemente funcional. Y es que —si bien construir toda una cocina en el exterior es un lujo al alcance de pocos— una barbacoa u horno de jardín (de obra o portátil), junto con un pequeño espacio de preparación, pueden convertirse en el núcleo de todo tipo de comidas o cenas de verano.

Por otro lado, eso mismo podría decirse de un brasero de jardín. Y es que, un brasero (rodeado de asientos) es un magnífico añadido a un jardín, pues será el espacio perfecto para las sobremesas de esas largas noches de verano. Además, junto con velas y otras pequeñas fuentes lumínicas, la luz del fuego aportará un cálido ambiente a la noche.

Piscina

En muchos casos —especialmente en aquellas casas con niños, o en viviendas ubicadas en zonas de mucho calor y alejadas de la costa—, una piscina puede ser la mejor forma de dinamizar y aportar un elemento de diversión y bienestar a un jardín. Es por ello que, si bien puede ser una inversión costosa y conlleva continuo mantenimiento, construir una piscina de obra suele merecer la pena. Con todo, existen otras alternativas más sencillas, como las piscinas desmontables o prefabricadas, que reducen los costes iniciales de manera significativa.

Tumbonas, sofás y camas de día

Complemento perfecto a la piscina (aunque ideales también sin necesidad de esta) nos encontramos con una serie de muebles de exterior, como tumbonas, camas de día o sofás, que son un añadido ideal para cualquier jardín, pues tienen la capacidad de crear un espacio de relajación, que invita al descanso y el autocuidado, en el exterior de la casa.

Cada vez más, vemos cómo se desdibujan los límites entre interiores y exteriores, haciendo que no solo el comedor, sino también la sala de estar e incluso el dormitorio, se reproduzcan en el ámbito natural. Es por ello que vemos cómo nuevos tipos de mueble de exterior recrean las funcionalidades de camas o sillones, y ofrecen una comodidad que no siempre ha estado vinculada a los muebles de jardín tradicionales.

En cualquier caso, es importante garantizar que estos espacios de descanso dispongan de abundante sombra, para evitar los daños que puede ocasionar la incidencia solar prolongada sobre nuestros cuerpos. Con todo, es posible jugar con el sol y la sombra por medio de elementos como sombrillas o parasoles, que permiten cubrir o descubrir una zona específica, dependiendo de las preferencias en cada momento.

Abundante vegetación

Quizás por haber pasado tanto tiempo encerrados en nuestras casas, el cuidado de plantas se ha convertido en una tendencia enormemente popular, tanto en apartamentos en la ciudad, como en casas de campo. Y esto, en cierto modo, se ha trasladado a los jardines, en donde se ha convertido en tendencia incluir la más frondosa vegetación.

Y más allá de lo estético, las plantas y arbustos más grandes pueden cumplir con varias funciones en un jardín, ya que pueden aportar sombra, privacidad o incluso dividir el espacio entre distintos ámbitos. Por ejemplo, por medio de distintas plantas, es posible separar el espacio de la piscina frente al resto del jardín, o crear distintas zonas dentro de la finca: un espacio de comedor, una zona de juegos para niños o incluso una zona para practicar deporte.

En cualquier caso, si dudas de cómo distribuir los espacios de tu jardín —o qué incluir en él—, puedes explorar todas las posibilidades con Planner 5D. Este software de diseño te permitirá crear plantas en 2D y visualizar diseños en 3D de manera fácil y rápida.