6 formas de decorar un interior en azul y blanco

En decoración, la combinación de azules y blancos es enormemente versátil y se adapta a cualquier estilo. Estos son algunos de los principales.

Decoración azul y blanco

Luminosa, atemporal y versátil, la combinación de azules y blancos es una de las paletas de color más populares en decoración. Ya sea en tonos claros u oscuros, combinada con materiales orgánicos o con las superficies más pulidas y brillantes, esta paleta de colores es capaz de brindar un soplo de aire fresco a cualquier interior, aunque, por supuesto, en estilos muy diferentes. Este artículo recopila algunas de las principales apuestas estilísticas a la hora de combinar azul y blanco en el diseño de un interior.

Inspiración mediterránea

Interiores sofisticados y glamurosos

El arte como protagonista

Minimal

Industrial

Estilo náutico

Inspiración mediterránea

De apariencia relajada y un allure costero que es pura despreocupación, los interiores de estilo mediterráneo ofrecen una estética verdaderamente especial, con una calidez cercana a lo rústico, pero mucho más luminosa. En gran medida, el estilo mediterráneo se caracteriza por la utilización de materiales naturales como la madera, la rafia o la piedra caliza, que se combinan con paredes blancas, detalles azules y una gran importancia de los textiles.

En este estilo, el color azul y el blanco se utilizan a menudo en referencia a arquitecturas tradicionalmente mediterráneas —como la griega—, y suelen cubrir todo tipo de superficies, desde las maderas (a menudo pintadas en tonos luminosos de azul), a las paredes —enteramente blancas— o los textiles.

Interiores sofisticados y glamurosos

Si el estilo mediterráneo ofrecía una combinación de saturados azules y luminosos blancos, con materiales orgánicos de apariencia desenfadada, ahora —en los interiores más glamurosos— son habituales las combinaciones de suntuosos terciopelos azul marino, con pulcras superficies blancas, acabados dorados y abundantes brillos, en una suerte de referencia al estilo Art Decó.

decoración azul y blanco

Esta nueva combinación de azules y blancos, implica habitualmente la utilización de tonalidades oscuras y profundas de azul, que pueden llegar a convertirse en el color dominante de una estancia. Es habitual también la utilización de tonalidades neutras, como grises o negros, que aportan contraste frente al siempre presente blanco.

decoración azul y blanco

A menudo, en estos sofisticados diseños, la utilización de esas tonalidades oscuras, genera un ambiente muy lujoso y acogedor. Y —a la hora de conseguir el mejor resultado— el planteamiento de una buena iluminación es verdaderamente importante, ya que la utilización de luces tenues, en distintos focos lumínicos, permite acentuar la profundidad de los espacios, a la vez que resalta los distintos elementos del diseño.

El arte como protagonista

A la hora de introducir color en un interior, una de las soluciones más lucidas es hacerlo a través de obras de arte. Así, cuadros y objetos de diseño permiten jugar dentro de interiores neutros con tonalidades más o menos vívidas (sin desentonar). En estos casos, la introducción de piezas de tonos azules, es un contrapunto perfecto a estancias enteramente blancas, pues dependiendo de formas y colores, pueden insuflar desde un tono fresco y divertido a un interior, a un efecto elegante y comedido.

A la hora de decorar estas estancias es importante tener en cuenta los colores, proporciones y disposición de las distintas obras de arte. Por ejemplo, apostar por grandes lienzos de un tamaño desproporcionado frente a la estancia, y con azules vívidos, puede conferir un tono divertido y casi lúdico a un espacio. Por el contrario, la apuesta por tamaños y disposiciones más tradicionales, en lienzos de tonos más orgánicos, insuflará a cualquier estancia un efecto más maduro y sofisticado. Sin embargo, en cualquiera de los casos, las piezas de arte se convierten en protagonistas de todo el interior, al funcionar como focos de atención dentro de esos interiores blancos.

decoración azul y blanco arte

Minimal

En el estilo minimalista, por lo general, tonos neutros como el blanco y el gris dominan cualquier tipo de interior. Pero, aún así, la introducción de acentos de color es habitual en muchos de estos interiores, y puede ser un añadido verdaderamente energético para cualquier espacio.

Ya sea a través de alguna pieza de mobiliario, una obra de arte o diseño, o incluso la pintura de alguna pared, el azul es una de las tonalidades más proclives a aparecer en los interiores minimalistas más tradicionales. A diferencia de los colores cálidos (como el rojo o el naranja), el azul es un color capaz de inspirar calma y relajación, pero sin perder su cualidad energizante en las tonalidades más vívidas. Es por ello que sirve como un contrapunto perfecto a interiores exclusivamente blancos o grises en cualquier tipo de estancia, de cuartos de baño, a dormitorios o salas de estar.

Industrial

Está claro que, al pensar en el rudo estilo industrial, la combinación de vivos azules turquesa y blancos inmaculados no es lo primero que viene a la mente. Sin embargo existen muy buenas maneras de incorporar esta paleta de color en espacios más oscuros.

decoración azul blanco industrial

Frente a otras propuestas, ahora los materiales cambian y, en lugar de suaves terciopelos y delicados linos, los interiores quedarán dominados por rústicas maderas, aceros y paredes de ladrillo. Sin embargo, existen maneras (sorprendentes en ocasiones) de implementar esta clásica paleta de colores junto con este tipo de materiales: pinturas de efectos desconchados permiten implementar el blanco en las paredes (aunque sea solo parcialmente) y dotarlas de una interesante textura, los cueros de sofás o sillones se tiñen de oscuros azules marinos y, contra todo pronóstico, la tela vaquera puede llegar a hacer una aparición en distintas piezas de tapicería.

Estilo náutico

Una referencia habitual en moda, diseño y arte, el estilo náutico va siempre vinculado a la combinación de blanco y azul marino, a menudo en un reconocible estampado de rayas. En decoración, la constante de blanco y azul marino se continúa, pero con añadidos como la madera de deriva (o, sencillamente, decolorada), las redes o los ornamentos de temática marítima.

Nuevamente —como lo hacía el estilo mediterráneo— la decoración de inspiración náutica presenta un tono desenfadado y luminoso, perfecto para espacios de descanso o retiros vacacionales, sobre todo (como es de esperar) en la costa.