Designer’s notes
Un espacio donde la arquitectura no acompaña, sino que dirige. La secuencia de arcos construye un recorrido visual que alarga el ambiente y lo convierte en algo más que un salón: un espacio de transición habitable. Las vigas vistas refuerzan ese ritmo estructural, mientras que la iluminación cálida —con guiño urbano en el farol— aporta intimidad y contraste frente a los tonos suaves. El mobiliario se mantiene deliberadamente contenido para no competir con la arquitectura. Aquí, el protagonismo está en cómo se atraviesa el espacio, no solo en cómo se ocupa.

